23 may. 2012

Sobre la inteligencia corporal

Fuente: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10151749912265261&set=a.10150191623500261.443807.515995260&type=1&theater


Como saben, me fascina desarrollar mis capacidades cognitivas y al mismo tiempo tener una rutina de entrenamiento corporal. Por ese motivo quise reproducir un pequeño texto de Alberto Dallal que fue publicado en la revista "Quo" del mes de febrero.

Yo sé que no much@s están de acuerdo con esta idea, pero creo que Dallal propone ver el entrenamiento como otra manera de adquirir conocimiento, solo que enfocado en las capacidades de nuestros cuerpos.

Espero que lo disfruten

Saludos!!



Todo conocimiento bien cimentado requiere, para ser realizado, "encarnado" o construido en la realidad, de su modo de hacerse, de su pedagogía o de su "puesta en práctica", incluso, podría decirse: de su receta.
     Tengo en la mente lo que quiero decir, explicar o escribir y construyo una estructura, un temario, un cúmulo de ideas que surgen en el orden en que habrán de ser emitidas, expuestas, realizadas... Son apuntes en torno a un objetivo y un plan de desarrollo, una certeza: ese objetivo que ya está localizado en nuestra mente...
     Los seres humanos somos, aunque sin proponérnoslo, muy sabios. Las antiguas leyendas de los pueblos y de las nacionalidades guardan, de sus relatos, mitos y experiencias reveladoras e importantes para la colectividad. Por su parte, las abuelitas nos cuentan cuentos y nos proponen, en sus dulcificadas narraciones, ideas y preceptos muy firmes: hay que descubrirlos en las tiernas tramas expuestas, desglosadas, desgranarlos, entenderlos... Es la técnica, el proceso del "descubrimiento": la certera interpretación, paso a paso.
     La práctica, así a secas, nos conduce también al conocimiento, pero en sentido contrario. Debemos primero preservar en las acciones que nos conducirían, mediante la repetición, al dominio de los instrumentos, de los ingredientes y, más tarde, al entendimiento teórico, por así llamarlo, del dominio mental.
     Lo saben los deportistas y bailarines. Realizan ejercicios que van moldeando cuerpos con objetivos y experiencias múltiples; luego se presentan en los terrenos de la competencia, del escenario, de la expresividad. Van al encuentro de los competidores y del público con los cuerpos preparados, dispuestos. Exponen, dominan, hacen valer la sabiduría del cuerpo: conocimientos y disposiciones adquiridas, descubiertas, asimiladas a lo largo de ejercicios cotidianos que, programados, van afilando los músculos y las capacidades físicas en dirección de la belleza, del logro deportivo, de la funcionalidad.
     Luego, sobreviene la energía en el encuentro. Hay dominio y disposición: estado de alerta. Hay un conocimiento invaluable: qué hacer en las circunstancias materiales, hacia qué dirección dirigir los esfuerzos. Dominio de  impulsos y sentidos: vigor, armonía y, a la vez, concentración. Deberíamos aprender a orientar nuestros cuerpos con seguridad, certeza, vigor y operatividad en un espacio que compartimos con todos los seres humanos.

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