20 jun. 2009

VAMPITERATOS




Existe una especie particular de vampiros que muchos hamos visto, pero hasta ahora, saben pasar inadvertidos.
Ellos también despiertan con la luz de la luna. Los reconoces por un olor rancio que emana de su cuerpo -claro, hay que recordar que son muertos en vida-, como el moho que se impregna en las paredes o en una taza de baño si no bajas la palanca. En vez de sangre, se alimentan de café, sobre todo en lugares donde las tazas se rellenan; también se reúnen en bares, raves, o toquines, ahí donde son imperceptibles ante los demás, donde consiguen cerveza o hierba gratis, absolutamente necesaria para su existencia.
Si alguien se acerca y comienza a hablarte de la inmutabilidad surrealista del espacio presente, o del tiempo supraterreno de las ideas abstractas, o algo por el estilo, ¡no dudes!, muéstrale el primer objeto extraño que hayas encontrado en la calle, o tengas guardado en el bolsillo.
Dáselo.
Verás cómo se queda quieto... observando. Empezará a calcular la probabilidad de encuentros con la tura y la probabilidad en el alcance de un nuevo aliento.
Aprovecha ese momento, despídete, camina rápido, no mires atrás; si lo haces escupirá un líquido seudletrado que te inmovilizará, pudrirá tu sangre y beberá gustoso, renaciendo, reproduciendo la raza.
Recuerda, cuando vuelvas a salir, procura bañarte y que tu ropa huela a detergente, eso los espanta y no se acercarán.

3 comentarios:

  1. ñe ese cuento desde que te conozco lo andas.... se me hace que tiene hasta más tiempoque eso

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  2. Jajajaja

    pues sí mi querido Camilo....

    mis aspirciones creativas se encuentrab estancadas... por no decir obsoletas... jajajajja

    Sin embargo me gusta porque los patrones continúan... jajjaja


    Un abrazo

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  3. Oye Camilo

    Entré a tu blog... pero no encuentro algo que hayas escrito

    Dime qué textos son, porfis

    Damiana

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